viernes, 24 de agosto de 2012

Maria Antonieta y los huevos de Ferrari





La forma de control de la inflación por parte de Banco de México es mediante el establecimiento de un objetivo operacional, que es el de mantener una tasa de fondeo interbancaria de 4.50%. Esto implica que Banco de México incide en la inflación de forma indirecta buscando desde 2002, alcanzar una inflación anual de 3% (±1%). El objetivo sobre la tasa de fondeo se utiliza debido a que es una de las pocas variables que el Banco puede controlar.

En mi humilde opinión, el problema en materia inflacionaria que atravesamos actualmente (ya rebasamos el 4%), no tiene nada que ver con el desempeño del Banco de México, sino con una serie de sucesos "aislados" que al conjuntarse generaron este movimiento inflacionario no anticipable. En todo caso la culpa es de la Secretaría de Economía, en particular de aquellos que deberían encargarse de los procesos de importación de alimentos y del control de precios. 

Para soportar mi argumento, cito a la UNA (Unión Nacional de Avicultores) de México, la cual indica los factores que motivaron el aumento.

En primer lugar, el decremento en la producción de huevo derivada de la despoblación que ha provocado el brote de influenza aviar H7N3 en los municipios de Tepatitlán y Acatic, en la zona de Los Altos en el estado de Jalisco. 

En segundo lugar, el gran incremento en los precios del maíz y la pasta de soya que utiliza la industria avícola para alimentar a las aves.  

A los señores de la UNA se les olvidó comentar un factor muy importante: los procesos de acaparamiento que tienen los productores avícolas ante el incremento de los precios. Los productores tienen la posibilidad de actúar estratégicamente, colocando su producto en los estados de la República que mejores precios pagan. 

A estos tres factores yo añadiría el incremento de los útiles escolares por el regreso a clases y la falta de respuesta de las autoridades de la Secretaria de Economía. 

Como se puede observar, ninguno de estos cuatro elementos es posible que sean controlados por el Banco de México, lo cual nos obliga a pensar: ¿Qué está haciendo la Secretaría de Economía?. Por lo pronto su titular Bruno Ferrari, al más puro estilo de la aristócrata francesa Maria Antonieta nos dice: no coman huevo de pollo. Tal vez estén pensando que podemos sustituir el huevo de pollo por otro tipo de huevo como el del de salmón o del esturión (mejor si es de Rusia). Otra opción serían los huevos de Pascua. Así las cosas.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Reforma fiscal. La magnesia y la gimnasia

El equipo del virtual presidente de México ha emitido algunas señales de cual será la política fiscal del próximo gobierno. Destaca la propuesta de generar un IVA para medicinas y alimentos, la cual tiene más espinas que un erizo. Económicamente hablando en este blog se ha sostenido que esta decisión no es mala en el sentido de que permitirá que la Federación cuente con una mayor cantidad de recursos y que se podría compensar a las familias que resultaran perjudicadas con incrementos en el gasto social. La discusión siempre ha sido sobre la viabilidad política. 

Como dicen recordar es volver a vivir y a pesar de que dicen que los mexicanos somos de memoria corta, vale la pena retomar algunos aspectos históricos al respecto: En 1994 poquito después del error de diciembre, el país tenía muy pocas reservas internacionales y se tuvo que tomar la decisión de generar recursos para comprar dólares y poder enfrentar la depreciación del tipo de cambio. En ese entonces, el PRI de Ernesto Zedillo mando un albazo en el Congreso de la Unión (todavía existían un Congreso a modo del presidente) para incrementar el IVA del 10 al 15%. Tal vez si no se acuerdan de ese pequeño cambio y de lo que pasó en México, tal vez si se acuerden de la imagen que acompaña este post denominada por el vulgo como "la roqueseñal". 



En términos económicos se logró el objetivo de incrementar los ingresos del país y contener la crisis en el tipo de cambio. Sin embargo, políticamente en las elecciones intermedias de 1997, el PRI por primera vez perdió la mayoría en el Congreso y se sepultó la prometedora carrera política del entonces diputado Humberto Roque Villanueva.  Esta valiosa lección, le permitió al PRI utilizar en el año de 2009 el argumento de que los incrementos del IVA lesionaban a las familias mexicanas y ganar un buen número de diputados para ser mayoría relativa en la pasada legislatura. En ese año, el PAN argumentó que los incrementos eran necesarios. 

Curiosamente, ahora la situación no es la misma, pero es igual: el PRI (como en 1994) quiere utilizar al IVA como un mecanismo de generación de ingresos, pero a hora el PAN dice que no respaldará una decisión de esta naturaleza. ¿Quién los entiende?. ¿Será que los que son de memoria corta son nuestros políticos? o ¿será que confunden la magnesia con la gimnasia?.