lunes, 29 de noviembre de 2010

¿En qué ciudad de México es más barato ser obeso?

Foto: Fernando Botero, Familia. http://tinyurl.com/23heo5z

Recientemente la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), presentó un rankeo de obesidad y sobrepeso entre sus países miembros. En el estudio base se muestra que México ocupa el segundo lugar en sobrepeso y el primer lugar en obesidad en adultos, desplazando incluso a Estados Unidos. Si bien este problema de salud pública es multifactorial, los precios de los alimentos pueden jugar un papel determinante al estar detrás del crecimiento de esta epidemia nacional en los últimos años.
El Centro de Investigación e Inteligencia Económica (CIIE) de la UPAEP presenta el Índice de Paridad Poder de Compra Nutricional (Nu3-Cio), con el que pueden identificarse las ciudades de la República Mexicana donde resulta más barato ser obeso y, por su parte, las ciudades en donde una dieta saludable resulta más accesible.

Teoría de Paridad Poder de Compra Nutricional
A partir de la Ley del Precio Único determinamos el Índice Nut3-CiO de Paridad Poder de Compra Nutricional para 46 ciudades de la República Mexicana. El Índice Nut3-CiO es similar en términos metodológicos al Índice Big Mac, pero es diferente en espíritu al examinar, no una hamburguesa de 540 calorías, sino una canasta de productos saludables.

La Ley Precio Único establece, en su versión absoluta, que en un mercado eficiente y sin restricciones, el precio de un mismo bien entre dos ciudades debería ser el mismo. Así, un valor positivo indica que una dieta habitual, la que normalmente consume el mexicano promedio en una ciudad específica, es más cara que una canasta de productos saludables. Una ciudad en la que esto se presente tendría ventajas en términos de precios, ya que la población buscaría, al menos en teoría, alternativas de alimentos más sanas. Por su parte, valores negativos indican, al contrario, que los precios de los alimentos de consumo habitual del mexicano son más baratos que los precios de productos saludables. Una ciudad con tal circunstancia estaría desviando el consumo de alimentos hacia alimentos habituales, lo que en realidad no es una situación deseable, entendiendo que los precios de los productos que integran la canasta saludable son más altos que los precios de aquellos que conforman una canasta habitual.

¿En qué ciudad de México es más barato ser obeso?
La tabla siguiente muestra varios indicadores. Las primeras dos columnas muestran, por ciudad, para el mes de octubre: a) los precios de la canasta de productos que habitualmente consume el mexicano (Ph) y b) los precios de la canasta saludable (Ps). La tercera columna muestra la diferencia porcentual de precios entre las dos canastas. Las ciudades con valores positivos en esta columna tres son aquellas en donde resulta más caro consumir la canasta de alimentos habituales del mexicano o, de forma equivalente, la ciudad en donde la canasta de productos saludables es más accesible. Las ciudades con valores negativos son aquellas en donde los productos de la dieta habitual del mexicano son más baratos o, alternativamente, donde los alimentos saludables son más caros.
La cuarta y quinta columna toman a Iguala, Gro., como la ciudad de referencia y a partir de ella se calcula la Versión Absoluta de la Paridad Poder de Compra Nutricional, es decir, la diferencia
porcentual de los precios de cada dieta, por ciudad, respecto a Iguala. Estas columnas (4 y 5)  indican el porcentaje que deberían ajustarse los precios de cada canasta para igualar los niveles de precios observados en Iguala. Así, en Tepatitlán, Jal.,  la ciudad que presenta las mejores condiciones para el mes de septiembre, los precios de la dieta habitual están 18.605% arriba de los precios en Iguala, mientras que los precios de la canasta de productos sanos está por arriba de Iguala solo 1.343 por ciento.
En Puebla, por su parte, los precios de la dieta habitual se encuentran 11.156% arriba respecto a Iguala, un porcentaje mucho menor al de Tepatitlán. Esto sugiere que en Puebla los alimentos habituales son mucho más accesibles. Los precios de la canasta saludable, a su vez, son mucho más altos, de hecho 23.707% por arriba de los de Iguala.

Versión Relativa de la Paridad Poder de Compra Nutricional
Una forma de expresar la diferencia relativa de precios entre las dos canastas es precisamente a través de la Versión Relativa de la Paridad Poder de Compra Nutricional. Éste es el índice Nut3-CiO, que mide la importancia relativa de los precios de la canasta de alimentos habituales en una ciudad, contra la importancia relativa de los precios de la canasta de alimentos sanos. Es una medida de paridad poder de compra ajustada por el comportamiento de los precios en la ciudad de referencia.
Ambos factores hacen que, en términos de precios, para octubre de 2010 Puebla sea de las ciudades con menos facilidad para llevar una dieta saludable. De hecho la ciudad de Puebla ocupa la posición 44 de las ciudades bajo análisis, solo por arriba de Cd. Acuña (Coahuila) y San Andrés Tuxtla (Veracruz).




Para conocer más sobre el índice, el boletín de prensa y los valores más recientes del índice, visita la sección del Boletín Económico CIIE . Si te interesa profundizar en los conceptos y metodología solicita una copia del documento de trabajo de investigación.

(Nota importante: La versión académica del artículo de investigación esta siendo considerada para su publicación en la Revista Panamericana de Salud Pública)

martes, 9 de noviembre de 2010

La ConsCiencia de un Liberal en México

Foto: Página Web de Krugman en el New York Times.

Paul Krugman estará en México este Jueves en un evento organizado por el Instituto de Acceso a la Información Pública del Distrito Federal. De acuerdo con el programa oficial su ponencia versará sobre Transparencia, Políticas Públicas y (por supuesto) Desarrollo Económico. Ya que habrá una visita de los alumnos de la escuela casi ex profeso para escuchar en vivo y en directo al Premio Nobel de Economía 2008, sería bueno que conozcamos algunos elementos básicos de la realidad económica reciente.

Comencemos con la coyuntura económica en Estados Unidos (E.U.). En un intento más por reactivar la economía en este país, que ha mostrado tasas de crecimiento francamente decepcionantes, el sistema de Reserva Federal decidió implementar medidas de estímulo monetario a inicios de este mes, consistentes en un programa de compra de Bonos del Tesoro (Treasury Bills) de hasta por US$600 mil millones de dólares (casi 6 veces el monto de reservas internacionales del Banco de México). Se espera que con este programa se puedan bajar las tasas de interés de largo plazo y se presione la inflación a la baja (a través de un cambio en las expectativas).

Esta medida de política monetaria en E.U. tiene una relevancia muy importante, no solo para este país, sino para el resto del mundo, ya que incrementa la liquidez en los mercado de manera súbita, en el marco candente de la guerra de divisas--ver entrada sobre el Yuan. Una política monetaria expansiva, estímulo monetario o 'quantitative easing' (como quiera llamársele), puede depreciar el dólar y al mismo tiempo apreciar otras divisas, incluidos el Yuan Chino y por supuesto el Peso. Lo singular de esta medida es que en lugar de emplear bajas en las tasas de interés de referencia, como se había hecho sin éxito hasta el momento, se incrementó la liquidez mediante la compra de bonos, liberando efectivo en la economía, lo que dista de ser una 'estrategia tradicional' de expansión monetaria. La trampa de liquidez (i.e., la insensibilidad del producto a bajas en las tasas de interés) en la que se encuentra la economía americana, requiere medidas poco tradicionales y esta fue una de estas.

En México por su parte tenemos un escenario que en términos de política macro parece 'caminar' bien para algunas variables: tipo de cambio, exportaciones en algunos sectores y tasas de interés--que incluso pudieran ser más bajas para impulsar el crecimiento. De lo que aún no estamos convecidos es que la recuperación de la economía sea franca, que los empleos que se generan sean empleos de calidad y que los números macro hagan sentido en una realidad con tanta desigualdad y pobreza. La inflación por su parte ha sido una variable que en general, a pesar de la crisis, se ha mantenido en niveles alrededor del 4% (aunque la rigurosa meta del Banco de México sea de 3% anual para una economía cuya situación estructural pide más relax).

En su visita a México en Mayo de este año, Krugman comentó que México era un país aburrido, quizá en parte por la capacidad que tuvieron de las medidas macroeconómicas para amortiguar la crisis (disciplina fiscal, apertura, etc.) mejor que en otros países y sugirió, además, que las cifras macro en promedio son descepcionantes: nivel de ingreso, desigualdad y, agárrense, nivel educativo.

Será interesante escuchar sus comentarios y observar las reacciones de los hacedores de política en México.