martes, 19 de octubre de 2010

La receta del Dr. Cordero contra el consumo de cigarros


Fuente:encsw.org

En un acto al más puro estilo de Houdini, los diputados que integran la Comisión de Hacienda del Congreso de la Unión, han dejado de lado el tema de la disminución al 15% del IVA. Sin embargo la salida tampoco les será tan cómoda, puesto que han planteado la pertinencia de gravar con 7 pesos el consumo de cada cajetilla de cigarros (en algunos medios aparece con 10). Esta medida ha provocado el descontento de las dos principales empresas tabacaleras del país: British American Tobacco (BAT) y Philip Morris de México. El argumento en contra del impuesto de las tabacaleras, es que contribuyen con el "...44 por ciento del total de impuestos especiales, poco más de 13 mil millones de pesos, y se estima que para el cierre del año aporte a las finanzas públicas más de 23 mil 500 millones" (ver acá). Por su parte, Jesús Felipe González Roldán, de la Red México sin Tabaco, manifiesta que "...más de 50 organizaciones lucharán por esa aprobación y para evitar que se "negocie en lo oscurito" ese impuesto, por lo que las irregularidades que detecten serán denunciadas en las redes sociales, en una página en Internet y en espectaculares". Incluso, se ha planteado una campaña a través de redes como facebook o twitter (en facebook (voto-por-la-salud), twitter (@SIN_Tabaco) y la página www.votoporlasalud.org). El argumento de las organizaciones antitabaco consiste en que aumentar el impuesto sobre los cigarros si reduce su consumo, más aún si esta medida se acompaña de la inclusión de imágenes disuasivas en cada cajetilla. Las tabacaleras naturalmente opinan lo contrario.

En esta nueva discusión, cabría preguntar: ¿realmente el incremento en impuestos disminuye el consumo de cigarros?.

Intuitivamente, se podría indicar que la demanda de tabaco es inelástica, es decir que ante cambios en el precio inducidos por un mayor impuesto, la cantidad consumida de tabaco prácticamente es la misma. Esto se podría fundamentar en el hecho de que el tabaco es una adicción. Evidencia de este argumento puede encontrarse en Abedian (2000), donde se presenta una tabla con las elasticidades de la demanda de tabaco para diferentes países (EU, Suiza, Reino Unido, Papúa Nueva Guinea, el estado de California en EU, 11 estados de EU y Sudáfrica).


Fuente: Abedian, 2000

Como se puede notar, todos los valores resultan ser menores que 1 en valor absoluto (salvo el de Van Walbeek para Sudáfrica en 1997), lo cual implica que en las muestras estudiadas la demanda de cigarros es inelástica. La implicación de política pública de estos datos es la siguiente: 1) Para disminuir el consumo de tabaco, no sirve una estrategia de aumento en su precio; sin embargo 2) se genera un mayor ingreso para el Estado que otros bienes más elásticos.

Hu, Sung y Keeler (1995), presenta evidencia que contradice lo anterior. Demuestran que los efectos de impuestos y campañas simultáneas en contra del consumo del tabaco, podrían generar disminuciones en las ventas de este producto. Utilizando datos del estado de California entre 1980 y 1992, descubren que las ventas de cigarros se redujeron en 819 millones de cajetillas del tercer trimestre de 1990 al cuarto trimestre de 1992, cuando el estado aplicó un impuesto de 25 centavos de dólar. Por su parte, la campaña en contra del tabaco logró una reducción de 232 millones de cajetillas durante el mismo período. La conclusión es que ambas estrategias inhiben el consumo de cigarros. Sin embargo, el aumento de impuestos tiene un mayor efecto en el consumo.

Esta postura es confirmada por el reporte del World Bank "Curbing the Epidemic : Governments and the Economics of Tobacco Control". La principal conclusión, es que incrementar los impuestos, reduce significativamente el consumo de tabaco. En particular la población joven responde más a los incrementos de precios que la población adulta. De hecho en la gráfica de abajo, presentada en el citado reporte y construida con datos de Canadá, a medida que incrementa el impuesto al tabaco, existe una disminución en el consumo del mismo. El problema es que se llega a un umbral donde aparece el contrabando (el año de 1993), y entonces para frenarlo, se debe disminuir el impuesto.

Esto último resulta llamativo porque al buscar resolver un problema de salud, el gobierno podría incentivar la aparición de un mercado negro y delitos asociados a este. Los datos de este reporte para Canadá, exhiben que el gobierno en una primera instancia aumenta el impuesto (de 1989 a 2003), después lo baja (de 1993 a 2004) y finalmente lo vuelve a aumentar (de 1994 a 1995).

En la otra gráfica, se observa con datos de Sudáfrica de 1970 a 1989, que al incrementar los precios del cigarro (línea naranja), disminuye su consumo (línea negra).


Fuente: World Bank, 1999

Para el caso de México, no se reportan datos, por lo cual sería interesante tener alguna estimación. En futuras contribuciones trataremos de satisfacer esta inquietud. Sin embargo, a partir de la experiencia de otros países (en particular Sudáfrica), se puede afirmar que la receta del Dr. Cordero, podría resolver un problema de salud y de finanzas públicas simultáneamente.

Desafortunadamente, la simple expectativa en relación al incremento del precio de los cigarros, muy probablemente motivará "compras de pánico" entre los fumadores. Así, el anuncio del gobierno provocará el efecto contrario al que se busca, es decir, un incremento en precio incrementará la cantidad demandada, al menos durante el periodo previo a la entrada en vigor de la ley.

jueves, 14 de octubre de 2010

El Yuan contra el Resto del Mundo




El mercado cambiario fue el primer canal de contagio de la crisis mundial hacia México en Octubre de 2008. Las operaciones especulativas en el mercado de derivados desataron una depreciación del peso de prácticamente 50 por ciento. En respuesta, la política de intervención del Banco de México en ese entonces y hasta la fecha, pudo estabilizar la volatilidad cambiaria y, aunque la autoridad monetaria no lo reconoce explícitamente, se logró revertir la caída del Peso. Hoy, ante la posibilidad latente de una guerra cambiaria desatada por la subvaluación persistente del Yuan (también conocida como Renminbi), es necesario reflexionar sobre los impactos potenciales para México.

Empecemos con un poco de contexto. Después de haber fijado el tipo de cambio a una tasa de 8.3 Yuanes por U.S. Dólar (CNY/USD) durante varios años, en Julio de 2005 China adopta un sistema cambiario de bandas ajustable (crawling peg), el cual quedó fluctuando en relación a una canasta de monedas. Debido a la intervención sistemática que desde entonces el Banco Central mantiene en el mercado cambiario (mediante la compra de bonos y dólares americanos), este esquema ha operado en la práctica más bien como un tipo de cambio fijo. La compra frecuente de bonos americanos, que en promedio es de 1 billon de dólares diarios de acuerdo a algunos analistas, ha tenido al menos tres efectos visibles: 1) ha corregido los niveles de apreciación nominal que el banco central chino considera 'excesivos'; 2) se han incrementado las reservas internacionales significativamente (hoy suman más de $2.65 trillones de dólares), y 3) se ha propiciado intencionalmente la subvaluación del Yuan.

Una subvaluación cambiaria surge cuando hay una diferencia significativa de precios locales y externos, en este caso entre la economía China y la Americana. La ausencia de un tipo de cambio flexible que ajuste de manera natural estas diferencias aumenta el desequilibrio. De ahí la insistencia de Estados Unidos y otros países para que la autoridad monetaria china aprecie su moneda o la deje flotar libremente. La subvaluación del Yuan significa entonces que la moneda se cotiza por debajo de lo que sugiere un tipo de cambio de equilibrio basado en precios. Una subvaluación es equivalente a una depreciación real del Yuan, lo que significa que el poder de compra de un dólar se incrementa, impulsando la compra de productos chinos, que son más baratos mientras mayor sea el margen de subvaluación. Con precios artificialmente más baratos, las exportaciones chinas a E.U. aumentan y se genera un superávit en la balanza comercial, que simultáneamente se traduce en un déficit de la balanza comercial de Estados Unidos.

Queda claro entonces el efecto que tiene la subvaluación del Renminbi sobre la balanza comercial en Estados Unidos y de aquí se comprende que ahora éste sea el tema que domina, en buena medida, las campañas políticas de los candidatos de ambos partidos hacia las elecciones intermedias en Estados Unidos. Pero ¿y eso le importa a México?. La pregunta en realidad no es si le importa, claro que sí, sino más bien cómo y en qué medida la subvaluación del Yuan le afecta a México.

Con un Yuan fijo contra el dólar, las monedas de los países que comercian con Estados Unidos se ven afectadas directamente. Entre mayor sea la relación comercial, mayor será el impacto. Cuando el dólar se deprecia contra el Peso (como en las condiciones actuales), también el Yuan se deprecia en relación a nuestra moneda. Es decir, no sólo se abaratan las importaciones provenientes de E.U., también se abaratan los productos chinos (incluidas las guitarras de Paracho made in China), es en efecto un incremento artificial de la competitividad China contra la de México.

La gráfica en la parte superior del post, muestra el tipo de cambio cruzado Pesos por Yuan (MXN/CNY). Es evidente que el comportamiento es muy similar al del tipo de cambio Peso/Dólar. Esta apreciación del peso (depreciación del Yuan) estará asociada a un aumento de las importaciones chinas irremediablemente. Heurísticamente estimamos que la subvaluación del Yuan contra el Peso debe estar entre 10 y15%, esto sería equivalente a un subsidio a las importaciones chinas o una tarifa arancelaria por el mismo monto a nuestras exportaciones a este país. En México, el Secretario de Hacienda advierte que debemos tener cuidado en implementar medidas de control cambiario ya que éstas han probado ser ineficientes (ve aquí), además de que el sector exportador se ha fortalecido estructuralmente, pero tú ¿qué opinas?.

martes, 5 de octubre de 2010

El Sector Educativo: Puntero del Dinamismo Económico de Puebla

Un estudio reciente del Brooklings Institute, confirma que el enfoque de Clusters Industriales (concentraciones geográficas de empresas fuertemente interconectadas), resurge en Estados Unidos como una herramienta de política económica clave para el desarrollo nacional y de las regiones. No solo son los líderes empresariales y de opinión, sino el propio poder ejecutivo en Washington, el Congreso, los gobernadores y candidatos republicanos y demócratas, han mostrado un interés marcado en este nuevo paradigma. La formación de clusters en nuestro vecino del norte, resurge como alternativa contra la incertidumbre y crisis económica persistentes en el mundo.

De acuerdo con este documento, Clusters Industriales sólidos generan impactos positivos significativos en términos de productividad, niveles de ingreso, empleo y desempeño económico regional. Extrapolando los hallazgos del Brookings Institute para el caso de México, el CIIE-UPAEP ofrece en el siguiente post, un primer paso en la identificación de clusters industriales en Puebla. Para ello, utilizamos a nivel muy agregado, los sectores económicos más importantes con datos de los Censos Económicos 2009 recientemente publicados por el INEGI. Dichos datos permiten calcular Coeficientes de Localización (CL) para distintos sectores de la entidad. Cada CL muestra la importancia relativa de un sector en particular, respecto al desempeño del mismo sector a nivel nacional.

Las siguientes gráficas muestran los CL usando como referencia el Valor Agregado y el Personal Ocupado Total de cada sector para los datos disponibles en los Censos Económicos 2004 y 2009.



Se debe comentar que los sectores con un desempeño económico favorable son en principio aquellos con CL mayores a uno. Tomando lo anterior en consideración, en términos de Valor Agregado, destaca en primer sitio la dinámica del sector de Servicios Educativos, con el coeficiente más alto de todos los sectores en Puebla en 2009. Esto muestra la capacidad indiscutible que tiene esta actividad para generar valor agregado y fungir como motor de la economía en el estado. Al comparar los datos de 2009, con los del censo económico anterior (2004), se nota que el sector educativo es el cuarto sector de mayor avance, solo después del sector salud, los medios de información y el comercio al por menor, que registraron también avances significativos. Esto es significativo, si se considera que en el estado de Puebla los sectores de Comercio al por menor y Manufactura, tienden a concentrar un porcentaje importante de la actividad económica del estado (ya sea por valor agregado o población ocupada, ver esta entrada)

En términos de Empleo, el sector educativo también muestra el mejor desempeño en relación a otros sectores en la economía poblana. Respecto a 2004 sin embargo, el sector educativo mostró de hecho una caída en el CL de -0.23 puntos. Es decir, aún cuando la educación es definitivamente el puntero del desarrollo económico de Puebla, respecto a 2004, en términos de la importancia relativa del propio empleo, la educación ha perdido dinamismo.

En otras palabras, el desplazamiento hacia la derecha y ligeramente abajo de la esfera de servicios educativos de 2004 a 2009 (cuadrante superior derecho en las dos gráficas), muestra una Tasa de Sacrificio o trade-off entre empleo y valor agregado. Esto puede interpretarse de la siguiente manera: "un peso relativo mayor en términos de valor agregado, se asocia con un peso menor en términos de empleo". Una inferencia provocativa de esta observación, es que el sector educativo es más eficiente al generar, durante el periodo inter-censal, mayor valor agregado con menos empleo. Es importante notar que con el CL hablamos del peso relativo del empleo, el cual ha disminuido marginalmente. De hecho, en términos absolutos, la Población Ocupada Total en el sector educativo pasó de 30,044 personas en 2004 a 31,570 personas en 2009.

De la misma forma podemos examinar el comportamiento de los demás sectores, incluso con variables de Producción Bruta y Remuneraciones. Un caso interesante es el de la manufactura, la cual aparece como el segundo sector de mayor importancia relativa, desplazado por el sector educativo, después el Comercio al Menudeo y así sucesivamente. Los sectores de Entretenimiento y Salud muestran comportamientos muy interesantes que podremos revisar en futuras contribuciones.

El reto inicial básico que tienen los actores económicos consiste en identificar precisamente las concentraciones geográficas de empresas fuertemente interconectadas. Un análisis por sectores como éste es sólo el inicio y será nuestro trabajo atomizar cada uno de ellos y descubrir aquellas empresas, ramas o subramas que se encuentran fuertemente asociadas. La propuesta de Michael Porter es suscinta y requiere de datos económicos que por fortuna han sido recientemente publicados por el INEGI en los Censos Económicos 2009. El CIIE ha comenzado el estudio de estos datos con el fin último de identificar los Clusters Industriales de México, pero en particular los Clusters Industriales en Puebla.