martes, 17 de agosto de 2010

Detección de Fraudes con Modelos Basados en Agentes




Nos da gusto comunicarles que en el número 36, de Julio-Diciembre 2010, de la Revista Perfiles Latinoamericanos, ha sido publicado el artículo "Detección de Fraudes con Modelos Basados en Agentes: Las elecciones mexicanas de 2006", editado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). El artículo fue escrito por Ignacio Ibarra y Gonzálo Castañeda, ambos colaboradores del CIIE. Les presentamos un resumen del artículo que puede descargarse completo en esta liga. Felicidades!








Resumen
En este artículo se desarrolla una técnica novedosa para la detección de fraudes electorales a partir del análisis estadístico de los resultados. Con este fin se describe un modelo computacional basado en agentes en el que la dinámica de una campaña electoral condiciona las preferencias partidistas de los individuos. El modelo se construye suponiendo que en un proceso limpio los resultados oficiales dependen, esencialmente, de preferencias partidistas que han sido sujetas a la interacción social y a la influencia de información global. En contraste, para simular la existencia de un fraude se manipula la voluntad de un conjunto de ciudadanos el día de las elecciones. El modelo se calibra con datos preelectorales de la contienda del año 2006 para la presidencia de México, y la presencia del fraude o su ausencia se valida mediante la prueba no-paramétrica de Kolmogorov-Smirnov. Con la información utilizada, el modelo de simulación descarta la presencia de un fraude de gran magnitud en el que no menos del 5-6% del total de votos emitidos son manipulados.





Fuente: Gonzálo Catañeda e Ignacio Ibarra (2010). Op. Cit.

viernes, 6 de agosto de 2010

Economía, cambio climático, y las consecuencias en México (primera parte)



En el texto de Martínez y Roca (2006), publicado por FCE (Fondo de Cultura Económica) denominado "Economía Ecológica y Política Ambiental" se aborda el tema de como la producción de bienes y servicios exacerbada puede llevar a la insostenibilidad ecológica y económica. Estos autores sostienen que en la producción de bienes existe un flujo de energía en el cual interviene el consumo endosomático y el uso exosomático de energía.

El consumo endosonático, se asocia con aspectos genéticos de las personas, puesto que implica la cantidad de kcal que son utilizadas por un individuo para preservar la vida y realizar actividades como trabajar o desplazarse. Así, se establece que una persona requiere entre 1,500 y 3,000 kcal al día para poder "funcionar". Al hablar de "uso exosomático", los mismo autores identifican el gasto de energía destinado a la producción de bienes y servicios, incluída la propia energía. En ese caso, estiman que países pobres podrían gastar menos de 5000 kcal al día mientras que países ricos tendrían gastos calóricos de más 100,000 kcal diarias.

La diferencia entre consumo endosomático y uso exosomático estriba en que el primero "está dado". En otras palabras, tiende a ser constante a pesar de que algunos aspectos culturales podrían provocar asignaciones por encima o por debajo del rango de valores de 1,500 a 3,000 kcal (ie: sociedades que tengan dietas más ricas en proteínas o azúcares). Sin embargo, el consumo exosomático no se puede explicar por aspectos biológicos sino por la economía, la cultura, la política y las diferencias sociales (Martínez y Roca, 2006:23).

En este caso, para medir la eficacia con la cual la economía de un país es capaz de producir, ocupan la intensidad energética, definida como la utilización de energía por unidad del PIB. También se puede emplear como indicador dos cálculos de elasticidades: 1) la elasticidad ingreso del consumo endosomático; 2) la elasticidad ingreso del consumo exosomático.


Confirmado el planteamiento incial de los autores, al estimar la elasticidad-ingreso endosomática se obtienen valores que tienden a 0, mientras que la elasticidad-ingreso exosomática toma valores por encima de 1. En palabras más sencillas: un aumento en la riqueza no modifica la cantidad de consumo endosomático necesario para preservar la vida, pero si aumenta drásticamente la cantidad de energía gastada en la producción de los bienes, servicios que requiere una sociedad para mantener un determinado "estándar de vida".

Esto último es importante debido a que implica que sociedades con altos ingresos se deben generar grandes cantidades de energía dado su patrón de consumo. También plantea la necesidad de incluir en la contabilidad nacional el valor tanto del consumo endosomático y del uso exosomático. Finalmente introduce una cuestión de suma importancia donde la Economía tiende puentes con la Física y que se ilustra con este ejemplo: la mayoría de las sociedades requiere de energía eléctrica y para ello la debe producir ocupando diferentes alternativas como la nuclear, solar, eólica, quema de leña, petróleo, etc.

Algunas de estas alternativas son más baratas, en el sentido de que tienen un menor grado de entropía (la parte de energía pérdida en el proceso) mientras otras son más caras. Una mayor/menor entropía, se asocia directamente con una mayor/menor contaminación. Así, un país que quiere producir 1 unidad de energía electríca podría requerir la utilización de 3 unidades de energía proveniente de la quema de petróleo. Esto implica que solo 1/3 de cada unidad de petróleo se estaría aprovechando, mientras que 2/3 representarían contaminación. Al final se tendría un total de contaminación equivalente a 6 unidades de quema de petróleo (2/3 multiplicado por 3), y solo una unidad de electricidad. La cuestión clave, es que estas 6 unidades de contaminación se tienen que ir hacia algún lado del planeta (la atmósfera, el subsuelo, los ríos, etc), lo cual genera la acumulación de energía. A la larga, será tanta la energía acumulada, que tenderá a producirse un fenómeno que la libere de forma abrupta. Una vez que esto ocurre, el planeta encuentra un nuevo estado de equilibrio.


Así las cosas, cuando en el mundo existían solamente economías agrícolas no habría de que preocuparnos debido a que la cantidad de energía podía ser absorbida por el planeta sin que existieran repercusiones "tan graves". Sin embargo, actualmente todo lo que compramos y usamos las personas, ha modificado el clima hasta el punto que ocurren cuestiones preocupantes. Precisamente, esta liberación de energía comienza a ser cada vez más frecuente y con una magnitud mayor. En el próximo post comentamos algunos datos en torno a como se han incrementado considerablemente las catástrofes naturales.